LOS EXTERMINADORES, LADRONES O CRONÓFAGOS DE TIEMPO
16 Noviembre 2009
La semana pasada en Aranda de Duero, impartiendo un seminario sobre motivación de equipos de trabajo, algunos de los asistentes me comentaban la falta de tiempo en muchas ocasiones para poder motivar adecuadamente a los miembros de los equipos.
Les comente que esto, en muchas ocasiones es el aviso del “saboteador” que nos surge, y que lo primero que tenemos que hacer es ir reconociendo a estos compañeros del día a día, para posteriormente ir viendo la mejor forma de eliminarlos.
Los “exterminadores, cronófagos, malgastadores o ladrones” de tiempo son cualquier hecho o situación que suponga que una persona desvié sus esfuerzos hacia actividades que no contribuyen a lograr el objetivo específico de su función dentro de la empresa, o en su vida privada.
En resumen; son las causas que hacen que se reduzca el tiempo productivo, como la lista que expongo a continuación definida por profesionales de distintos medios.
Puede resultar interesante, el que al menos vayáis identificándolos, pues así ya tenéis la mitad del trabajo hecho.
Pueden ser:
- Interrupciones, de cualquier tipo, tanto personales como telefónicas, que nos hacen perder la idea de lo que estaban haciendo.
- Desorden alrededor,
- Desorden o montones de “papeles” en la mesa del despacho.
- Objetivos poco claros o sin definir adecuadamente. Os sugiero poner en práctica la famosa regla S.M.A.R.T.
- Posponer decisiones, por inseguridad, falta de información, miedo a no tener todos los datos, o a equivocarnos, etc. etc.
- Demoras
- Trabajo rutinario
- Demasiados documentos para leer
- El teléfono
- Falta de planificación
- Reuniones
- Falta de personas competentes para trabajar
- Falta de delegación (si procede)
- Falta de la propia disciplina
- Dificultad para decir NOOOOOOOOOOOOOOOO amablemente. (Falta de asertividad)
- Visitantes
- Entrenamiento a otras personas.
- Falta de prioridades, o dificultad para establecerlas.
- Cansancio o fatiga
- Relaciones en el trabajo
- Falta de concentración
- Café y descansos
- Información poco comprensible (escrita o verbal)
- Falta de personal
- Papeleo, burocracia
Para hacer frente a ellos, hay que procurar no caer en las urgencias, formar a los colaboradores o trabajadores sobre cómo resolver ciertos asuntos, visitar en lugar de ser visitados. Tratar los asuntos de forma ordenada y en los despachos, y sobre todo aprender a decir no y ser asertivos.
Otro día os doy pistas para eliminarlos
“NUESTRO TIEMPO ES LO MÁS VALIOSO QUE TENEMOS Y NO PODEMOS PERMITIRNOS EL LUJO DE DESAPROVECHARLO”
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- Autor :pilarherrero